sábado, 24 de septiembre de 2011

Calma

Creo que será la primera vez que escribo estando bien. Cuando digo bien, me refiero a que no estoy ansioso, enojado, frustrado o cualquier sentimiento que puede llegar a abrumarme. Quizá solo un poquitín estresado, pero siendo realista no lo estoy. Debo admitir que esas sensaciones llenan de ideas tu cabeza y por lo mismo escribir no es problema. Supongo que por eso entre más pertubado esté el escritor, mejores sus historias :P

Siendo un poco serio, este fin ha resultado ser mejor de lo que esperaba. Cierto, llevo nada de tarea adelantada, pero es algo que cuando me decida hacerla, se que terminaré rápido porque ninguna de los sentimientos mencionados me distraen. Así que hoy solo quiero hablar de como salí con Mariana y de lo bien que me lo paso con ella. Pero más que hablar de eso, quiero expresar una idea que ayer, mientras chateaba con una amiga, empezó a tomar sentido. El hecho de que no probablemente solo sea mi amiga toda la vida. Más que eso, el hecho de que lo que yo quiero ahorita no sucederá pronto. Que debo disfrutarla por la persona que es y que me haga a la idea de que no sucederá. Es doloroso, porque conoces a la persona y piensas que es adecuada y que nadie será como ella. Siendo sincero, creo que eso no cambiará hablando de Mariana, pero eso no significa que por esa razón deba ser mi novia. Desprecio el valor de la amistad y sobrevaloro una relación. Ambas son importantes en su propia forma.

La salida fue espontánea. Me regalaron boletos para un partido que ni sabía ocurriría y sucedió que ella llegó en el momento adecuado de su salida. La plática y la convivencia fue casual, agradable como siempre. Sin embargo, algo fue diferente. Traté de verla como amiga, de no pensar en que era la persona que por dentro me pone nervioso y que aunque procuro no mostrarlo. Fue extraño porque no sentí ninguna diferencia en cuanto a conversación y en cuanto actitudes y es obvio. Ella me ha tratado siempre como amigo y sin quererlo, yo he hecho lo mismo. Dicen que el éxito se construye con intentos y perseverancia, pero me pregunto si la perseverancia realmente aplica en este caso. No lo sé, he escuchado ambos casos donde el perseverar ayuda o destruye totalmente una oportunidad. Si algo sé con certeza es el hecho de que lo volveré a intentar, aunque sea una vez. Por lo pronto seguiré saliendo con ella y la disfrutaré al máximo. Pero si la vida me muestra oportunidad, puede que la tome. Al final de cuentas, ella fue la que me dijo que ahora no quería nada ahorita. Quizá me vendría bien tener un poco de experiencia antes de querer algo serio. No lo sé, me gusta pensar que cuando siento algo por alguien es porque lo vale, aunque me he equivocado antes. Además, no me gusta pensar como alguien que busca pareja cada vez que sale, a ver quien se deja. Me acabo de dar cuenta de que la posibilidad de no buscar nada en realidad no es posibilidad para mí. Parece que siempre tengo que tener a alguien en mente. Debería enfocarme en eso :/

De cualquier manera, ya escribí algo que no fue guiado por sentimientos. Espero sea igual de entretenido, si es que los otros posts lo fueron :p

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