Será una entrada bastante diferente. Las otras veces hablaba acerca de como veía las cosas, de como imaginaba que sucederían. Ahora, les contaré como sucedió. Ahora les podré contar con hechos lo que sucedió, les contaré la verdad.
Pues como bien dicen por ahí, se me dió lo que buscaba. Quizá aún no tenga un título, pero para mí ya es mi novia. La quiero como una, estoy emocionalmente involucrado como si fuera mi novia. Y si he de ser sincero, pues se que pronto será el momento donde oficialice esta relación. Sé que eventualmente le diré todo lo que les estoy a punto de escribir, pero si ve este blog antes de que se lo diga, solo te puedo decir que no me apena nada de lo que voy a escribir.
Pues la verdad si me tardé. Está bien que la última vez que escribí les conté de que hubo contacto y de que me sentí cómodo y que la sentí cómoda, pero una vez que la besé me quedó más que claro que esa era una de las últimas oportunidades. Ambos queríamos que sucediera, pero que la verdad el que no estaba preparado era yo y no ella. Porque no me quería equivocar y porque no quería arruinar algo que realmente me importa. Y para mí, un beso es algo muy importante en una relación. No te asegura nada, pero soy de la idea de que besando a la persona sabes realmente que sucede con esa persona. Y aunque el primer beso no lo disfrute por el manojo de nervios que tenía, los siguientes fueron maravillosos. Y ahí fue cuando ví que realmente no era una amistad, que en verdad los dos nos queríamos de una manera diferente. Y si, quizás habló como alguien que está enamorado en estos momentos, pero dentro de todo tengo los pies en la tierra. Cometí el error de ilusionarme de que iría conmigo a bailar salsa, incluso si sé que no le gusta. Cuando me dijo que no podía ir porque se sentía mal, la verdad me desilusioné. Pero la verdad fue mi error por hacerme expectativas. Incluso si te enamoras de una persona, nunca debes esperar nada de ella. Jamás pienses que mereces y que recibirás su amor incondicionalmente. Primero, porque nada en esta vida es de merecimientos. Segundo, porque en algún momento esa persona será incapaz de ofrecerte eso que crees merecer y generará decepción, lo cual puede afectar una relación.
Me encuentro en un estado que no conocía. Un estado donde no tener la certeza de si me quiere de la misma forma que yo la quiero no me afecta. Estoy tranquilo dentro de todo y mi dilema más grande es el hecho tener que darnos nuestro espacio necesario para que funcione esta relación. Cuando tu problema es que no la quieres soltar, sabes que las cosas van por buen camino.
domingo, 9 de octubre de 2011
martes, 4 de octubre de 2011
Regreso
Tengo aproximadamente media hora en donde tengo que ignorar mis sentimientos, el sueño, la tarea, Minecraft, League of Legends y demás distractores. Lo hago porque me prometí que este blog no sería para desahogarmis penas. Regreso porque es liberador hablar (o escribir) a ese alguien que no conozco y que quizás se interesó por un completo desconocido. También puede ser el caso que me conozca, no lo sé. El caso es que puede haber alguien que quiere saber que sucedió, porque mi último post habla de la calma que brinda ver las cosas sin sentimientos de por medio. Como horas después de que se escribió esa entrada. Una entrada mágicamente aparece a las 3 am llena de sentimientos, enojo, decepción , angustia y desesperación. Alguien escribiendo con el corazón latiendo en mano. No es algo sencillo de hacer. Obviando la sangre derramada en el teclado, externarse al mundo así, con los sentimientos en flor de piel suena casi ilógico. No se si ese hecho, aunado a otros factores que sucedieron antes de dormir hicieron soportable esa noche de 2 horas que viví.
Antes de seguir, quiero aclarar algo. Eso que menciono, es tema superado. Ni me duele, ni me tendría que doler ni es algo que deba quedar más que como una anécdota. No quiero evocar la anécdota en sí porque, de nuevo, no tienen sentido. Fue algo que yo tomé personal por los sentimientos que tengo hacía Mariana, por que me hizo ver que las cosas no iban del todo como quería y que tenía miedo de perderla. Pero si algo deben saber es eso, que es relacionado a ella.
Regresando un poco al relato incoherente que estoy contando, mi dolor fue causado básicamente por amor. Porque no hay otra manera de describir eso. Alguien hoy me preguntó si la amaba. Fue la pregunta más difícil desde mi examen de cálculo. Amar a una persona. ¿Qué es eso? ¿Quién te puede decir si amas o no a una persona? ¿Cómo distinguir entre las diferentes vertientes de solo "querer" o una mera obsesión? ¿Es algo acaso que se sabe con el paso del tiempo? Cuando la persona hizo esta pregunta, no tenía mucho tiempo de responder. Mi respuesta era juzgada por honestidad, tiempo de respuesta y expresión corporal. El veredicto de esta persona es que si, amo a Mariana. ¿El mío? Siendo honesto, mis relaciones y sentimientos previos a este rozan lo irreal y lo obsesivo. No son un marco de referencia de ningún punto de vista. Pero si yo tuviera que estar en un lado u otro...estaría de acuerdo con esta persona. Si la amo. El hecho de verla libera en mí una sonrisa idiota en incontrolable, muy contagiosa. La gente lo nota, me ve diferente ahora. Verla a ella me hace irradiar. Y eso es solo el hecho de verla. Hablar es incluso más suculento. Sea de cualquier banalidad, como una noticia o un chisme, o un tema profundo que involucre sentimientos e ideologías, hablar con ella me alimenta en muchos aspectos. ¿Y saben que es lo mejor? Que sé que esto se puede esfumar en un abrir y cerrar de ojos. Que por el momento, ella me está dando la oportunidad de pasar a otro aspecto, algo que desecho hace mes y medio atrás. Que cada una de las acciones que tome ayudarán o perjudicarán el desarrollo de esta relación. Y lo mejor es que sé que si no funciona, aún me tengo a mí. Dolerá y mucho si no sucede, pero al menos sé lo que tendrá que suceder.
Hmmm creo que me distraje de la historia. La resumiré diciendo que cuando estaba a punto de acabar con esa relación dudosa entre los dos, decidí dar una última oportunidad. Quizá el hecho de sospechar que algo había despertado en Mariana me levó a intentarlo una vez más. Fue una cita al cine, los dos solos. La película, quizá la peor elección en cuanto a tema por lo que sucedería, pero en el fondo sé que tuvo algo de influencia en su decisión. El momento tardó en llegar, pues sabía que una negación significaba tener que alejarme y por un buen tiempo. Le pregunté si las cosas entre nosotros cambiaron. Después de un tiempo, confirmó mis sospechas. No era tiempo de celebrar, pues aún quedaban puntos por discutir. Saqué mis sentimientos y esta ocasión lo hice bien. Me arriesgué y funcionó. No hubo ninguna interrupción que pudiese arruinar el momento. Me dijo que lo único que me podía ofrecer, es seguir saliendo como lo veníamos haciendo. Pero ahora, sabía que las cosas habían cambiado. Me salto en el tiempo para decirle que ya hemos salido dos veces solos después de eso. Ya hubo un progreso importante. Me pude sentar junto a ella, abrazarle y tomarle de la mano. Rompí aunque sea un poco, la barrera física que imponía. Porque siempre la sentí incómoda cuando lo intentaba y ayer mantuvo la compostura, como si todo fuera normal. Hablábamos, reíamos y platicábamos como dos amigos, tomados de la mano. Dos amigos que saben que si se dan una oportunidad, algo real puede suceder. Un amor que no sigue un guión de Hollywood, donde tengo que salvarle la vida o hacer algo realmente estúpido para notar que la amo. No, simplemente dos amigos que saben que el amor que pueden ofrecer uno a otro es inmenso, que no se basa en lo físico ni en lo material. Dos personas que poco a poco le revelan a la otra persona la esencia que los representa. Que cuando ambas esencias se desnuden una frente a otra, probablemente comprendan el verdadero significado del amor. Pero esa solo es mi percepción.
Ya me gasté mi media hora. Si algo escribiría para concluir es que las cosas eventualmente suceden y llegan a la vida de uno. Solo se necesita, constancia, paciencia y algo de madurez. Suerte a quien lea esto, espero que le sirva, sobretodo la frase del final :)
Antes de seguir, quiero aclarar algo. Eso que menciono, es tema superado. Ni me duele, ni me tendría que doler ni es algo que deba quedar más que como una anécdota. No quiero evocar la anécdota en sí porque, de nuevo, no tienen sentido. Fue algo que yo tomé personal por los sentimientos que tengo hacía Mariana, por que me hizo ver que las cosas no iban del todo como quería y que tenía miedo de perderla. Pero si algo deben saber es eso, que es relacionado a ella.
Regresando un poco al relato incoherente que estoy contando, mi dolor fue causado básicamente por amor. Porque no hay otra manera de describir eso. Alguien hoy me preguntó si la amaba. Fue la pregunta más difícil desde mi examen de cálculo. Amar a una persona. ¿Qué es eso? ¿Quién te puede decir si amas o no a una persona? ¿Cómo distinguir entre las diferentes vertientes de solo "querer" o una mera obsesión? ¿Es algo acaso que se sabe con el paso del tiempo? Cuando la persona hizo esta pregunta, no tenía mucho tiempo de responder. Mi respuesta era juzgada por honestidad, tiempo de respuesta y expresión corporal. El veredicto de esta persona es que si, amo a Mariana. ¿El mío? Siendo honesto, mis relaciones y sentimientos previos a este rozan lo irreal y lo obsesivo. No son un marco de referencia de ningún punto de vista. Pero si yo tuviera que estar en un lado u otro...estaría de acuerdo con esta persona. Si la amo. El hecho de verla libera en mí una sonrisa idiota en incontrolable, muy contagiosa. La gente lo nota, me ve diferente ahora. Verla a ella me hace irradiar. Y eso es solo el hecho de verla. Hablar es incluso más suculento. Sea de cualquier banalidad, como una noticia o un chisme, o un tema profundo que involucre sentimientos e ideologías, hablar con ella me alimenta en muchos aspectos. ¿Y saben que es lo mejor? Que sé que esto se puede esfumar en un abrir y cerrar de ojos. Que por el momento, ella me está dando la oportunidad de pasar a otro aspecto, algo que desecho hace mes y medio atrás. Que cada una de las acciones que tome ayudarán o perjudicarán el desarrollo de esta relación. Y lo mejor es que sé que si no funciona, aún me tengo a mí. Dolerá y mucho si no sucede, pero al menos sé lo que tendrá que suceder.
Hmmm creo que me distraje de la historia. La resumiré diciendo que cuando estaba a punto de acabar con esa relación dudosa entre los dos, decidí dar una última oportunidad. Quizá el hecho de sospechar que algo había despertado en Mariana me levó a intentarlo una vez más. Fue una cita al cine, los dos solos. La película, quizá la peor elección en cuanto a tema por lo que sucedería, pero en el fondo sé que tuvo algo de influencia en su decisión. El momento tardó en llegar, pues sabía que una negación significaba tener que alejarme y por un buen tiempo. Le pregunté si las cosas entre nosotros cambiaron. Después de un tiempo, confirmó mis sospechas. No era tiempo de celebrar, pues aún quedaban puntos por discutir. Saqué mis sentimientos y esta ocasión lo hice bien. Me arriesgué y funcionó. No hubo ninguna interrupción que pudiese arruinar el momento. Me dijo que lo único que me podía ofrecer, es seguir saliendo como lo veníamos haciendo. Pero ahora, sabía que las cosas habían cambiado. Me salto en el tiempo para decirle que ya hemos salido dos veces solos después de eso. Ya hubo un progreso importante. Me pude sentar junto a ella, abrazarle y tomarle de la mano. Rompí aunque sea un poco, la barrera física que imponía. Porque siempre la sentí incómoda cuando lo intentaba y ayer mantuvo la compostura, como si todo fuera normal. Hablábamos, reíamos y platicábamos como dos amigos, tomados de la mano. Dos amigos que saben que si se dan una oportunidad, algo real puede suceder. Un amor que no sigue un guión de Hollywood, donde tengo que salvarle la vida o hacer algo realmente estúpido para notar que la amo. No, simplemente dos amigos que saben que el amor que pueden ofrecer uno a otro es inmenso, que no se basa en lo físico ni en lo material. Dos personas que poco a poco le revelan a la otra persona la esencia que los representa. Que cuando ambas esencias se desnuden una frente a otra, probablemente comprendan el verdadero significado del amor. Pero esa solo es mi percepción.
Ya me gasté mi media hora. Si algo escribiría para concluir es que las cosas eventualmente suceden y llegan a la vida de uno. Solo se necesita, constancia, paciencia y algo de madurez. Suerte a quien lea esto, espero que le sirva, sobretodo la frase del final :)
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